El kéfir se ha convertido en uno de los alimentos fermentados más populares y es frecuente encontrar afirmaciones que lo relacionan con la microbiota, la digestión e incluso la salud cardiovascular. Pero ¿qué sabemos realmente sobre kéfir y colesterol? La evidencia actual no permite afirmar que el kéfir reduzca de forma significativa el colesterol en todas las personas. Algunos estudios han observado resultados interesantes, pero los ensayos clínicos disponibles son todavía limitados y no siempre coinciden entre sí. De hecho, un metaanálisis de seis ensayos clínicos no encontró reducciones significativas en colesterol total, LDL, HDL ni triglicéridos.
Esto no significa que el kéfir sea un alimento poco interesante. Puede formar parte de una alimentación saludable, especialmente si se elige un producto natural y se tiene en cuenta su contenido en grasas saturadas y azúcares añadidos. A lo largo del artículo veremos si el kefir es bueno para el colesterol, si puede subirlo, qué ocurre con los triglicéridos y si existen diferencias entre el kéfir de vaca, de cabra o las versiones bajas en grasa.
Curiosidad
Kéfir y colesterol: ¿qué relación existe realmente?
La relación entre kéfir y colesterol se ha investigado porque el kéfir es un alimento fermentado que contiene microorganismos y diferentes compuestos derivados de la fermentación. Esto ha llevado a estudiar si podría influir sobre el metabolismo de las grasas, la microbiota intestinal o determinados marcadores cardiometabólicos. Sin embargo, que exista un mecanismo biológicamente plausible no significa que esté demostrado que el kéfir reduzca el colesterol en humanos.
De hecho, un metaanálisis de seis ensayos clínicos aleatorizados con 314 participantes no encontró reducciones significativas en colesterol total, LDL, HDL ni triglicéridos tras el consumo de kéfir. Una revisión sistemática más reciente sobre lácteos fermentados también concluye que la evidencia disponible sobre sus posibles efectos reductores de lípidos sigue siendo insuficiente y poco consistente. Por tanto, al hablar de kefir y el colesterol, debemos separar los posibles mecanismos de lo que realmente se ha demostrado en estudios clínicos.
¿Qué es el colesterol LDL?
El colesterol LDL suele denominarse coloquialmente colesterol “malo”, aunque en realidad LDL hace referencia a las lipoproteínas de baja densidad encargadas de transportar colesterol por la sangre. Cuando existe demasiado colesterol LDL, puede favorecer la acumulación de depósitos o placas en las arterias y aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Por esta razón, cuando alguien busca si el kefir baja el colesterol, normalmente el parámetro que más interesa es precisamente el LDL. Hasta ahora, sin embargo, los ensayos clínicos evaluados conjuntamente no han demostrado una reducción significativa del LDL atribuible al consumo de kéfir.
¿Qué es el colesterol HDL?
El HDL corresponde a las lipoproteínas de alta densidad y tradicionalmente se conoce como colesterol “bueno”. Estas partículas participan en el transporte del colesterol hacia el hígado, donde puede ser procesado y eliminado. Tener niveles muy bajos de HDL puede formar parte de un perfil lipídico desfavorable.
Sin embargo, tampoco conviene simplificar diciendo que “cuanto más HDL, mejor”. El propio NHLBI señala que concentraciones más altas de HDL no siempre se traducen automáticamente en mayor protección cardiovascular y que deben interpretarse junto con otros factores de riesgo, como LDL, presión arterial, diabetes, tabaquismo o exceso de peso.
Colesterol total y triglicéridos no son lo mismo
Cuando hablamos de kéfir colesterol y triglicéridos, es importante distinguir conceptos. El colesterol total refleja el colesterol transportado por diferentes lipoproteínas en la sangre, mientras que los triglicéridos son otro tipo de grasa sanguínea utilizada principalmente como reserva energética. Ambos aparecen habitualmente en una analítica de perfil lipídico, pero no significan lo mismo.
Esto también importa al valorar los estudios sobre kéfir y colesterol. Un alimento podría hipotéticamente modificar un parámetro sin afectar a los demás. Sin embargo, el metaanálisis disponible sobre kéfir no encontró cambios significativos ni en colesterol total, ni en LDL, HDL o triglicéridos. Por tanto, actualmente tampoco puede afirmarse de forma general que el kéfir reduzca los triglicéridos.
El placer de un buen kéfir

¿El kéfir baja el colesterol?
Actualmente no podemos afirmar de forma general que el kefir baja el colesterol. Aunque existen estudios que han observado cambios favorables en determinados grupos, cuando se analiza la evidencia de los ensayos clínicos en conjunto, el efecto sobre el perfil lipídico no es consistente. Por eso, sería demasiado categórico presentar el kéfir como un alimento capaz de reducir por sí solo el colesterol LDL.
Esto no significa que el kéfir carezca de interés nutricional. Puede formar parte de una alimentación saludable y se sigue investigando su posible influencia sobre la microbiota y distintos factores cardiometabólicos. Sin embargo, una cosa es que existan mecanismos potenciales y otra que esté demostrado que el kefir baja el colesterol de manera clínicamente relevante.
Qué encontraron los ensayos clínicos
Uno de los datos más importantes procede de un metaanálisis que reunió seis ensayos clínicos aleatorizados con un total de 314 participantes. Al analizar conjuntamente los resultados, el consumo de kéfir no produjo cambios estadísticamente significativos en el colesterol total, LDL, HDL ni triglicéridos.
En concreto, el análisis no encontró un efecto significativo sobre el colesterol total (p=0,088), triglicéridos (p=0,824), HDL (p=0,491) ni LDL (p=0,910). Por tanto, con la evidencia disponible no podemos afirmar que el kéfir baja el colesterol LDL o que reduzca sistemáticamente los triglicéridos.
Además, un ensayo anterior realizado en hombres con hipercolesterolemia leve comparó kéfir con leche durante cuatro semanas y tampoco encontró diferencias en colesterol total, LDL, HDL ni triglicéridos.
¿Por qué los estudios no siempre coinciden?
Los ensayos sobre kéfir y colesterol no utilizan siempre el mismo producto ni estudian a las mismas personas. Pueden variar:
- el tipo de kéfir;
- los microorganismos empleados;
- la leche utilizada;
- la cantidad consumida;
- la duración del estudio;
- el estado metabólico de los participantes;
- la alimentación que siguen durante el ensayo.
Incluso existen investigaciones recientes que sugieren que diferentes tipos de kéfir podrían producir respuestas distintas. Un pequeño estudio piloto de 2023 encontró mayores mejoras en LDL con un kéfir elaborado con microorganismos tradicionales que con un kéfir comercial, pero precisamente por tratarse de un estudio piloto no es suficiente para establecer una recomendación general.
Esto ayuda a entender por qué no podemos extrapolar el resultado de un único producto a todos los kéfires disponibles en supermercados o elaborados de forma casera.
Por qué algunos estudios sí encuentran mejoras
La situación se vuelve más interesante cuando analizamos estudios individuales. En un ensayo realizado con mujeres premenopáusicas con sobrepeso u obesidad, el grupo que tomó kéfir durante ocho semanas presentó reducciones en colesterol total, LDL y otros indicadores frente al grupo control. A primera vista, esto podría interpretarse como una confirmación de que el kefir baja el colesterol.
Sin embargo, el detalle importante es que el grupo que consumió leche baja en grasa presentó mejoras similares. Cuando los investigadores compararon directamente el kéfir con la leche, no encontraron diferencias significativas entre ambos. Por tanto, no podía atribuirse claramente el beneficio a la fermentación o a los microorganismos propios del kéfir.
Algo parecido se observó en otro ensayo con personas con síndrome metabólico. Algunos participantes con LDL inicialmente superior a 130 mg/dL redujeron su LDL después de consumir kéfir, pero esa reducción fue significativa respecto a sus valores iniciales, no frente al grupo que consumió leche. Esto vuelve a mostrar por qué debemos interpretar con cautela los resultados positivos de estudios individuales.
Qué conclusión podemos sacar
La conclusión más prudente es que hay indicios que justifican seguir investigando, pero todavía no existe evidencia suficiente para afirmar que el kefir baja el colesterol de forma consistente. El metaanálisis disponible no encontró beneficios significativos sobre colesterol total, LDL, HDL o triglicéridos, aunque algunos estudios individuales sí han mostrado resultados favorables en determinadas poblaciones.
Por tanto, si tienes colesterol alto, el kéfir puede formar parte de tu alimentación si te gusta y lo toleras bien, pero no debería utilizarse como tratamiento hipocolesterolemiante ni como sustituto de las medidas dietéticas, de estilo de vida o de la medicación prescrita cuando sea necesaria. En otras palabras, es perfectamente razonable hablar de kéfir y colesterol como un área de investigación prometedora, pero todavía no de un alimento que haya demostrado reducir el colesterol por sí solo.
¿El kéfir es bueno para bajar el colesterol?
La pregunta de si el kéfir es bueno para bajar el colesterol necesita una respuesta matizada. El kéfir puede encajar perfectamente dentro de una alimentación orientada a cuidar la salud cardiovascular, especialmente cuando se elige una versión natural, con pocos azúcares añadidos y un contenido de grasas saturadas adecuado. Sin embargo, eso no significa que tomar kéfir provoque por sí solo una reducción significativa del colesterol LDL.
De hecho, el metaanálisis disponible específicamente sobre kéfir reunió seis ensayos clínicos aleatorizados y no encontró una reducción significativa del colesterol total, LDL, HDL ni de los triglicéridos. Por tanto, con la evidencia actual no podemos afirmar que el kéfir es bueno para bajar el colesterol porque tenga un efecto hipocolesterolemiante demostrado.
Esto no convierte al kéfir en un alimento poco recomendable. Lo importante es valorar cómo encaja dentro del conjunto de la dieta. Si sustituye, por ejemplo, a un postre muy azucarado o a otro alimento con mayor cantidad de grasas saturadas, puede formar parte de un patrón alimentario más favorable. Pero el posible beneficio vendría del cambio global de alimentación y no necesariamente de una propiedad especial del kéfir.
¿Por qué se relaciona el kéfir con el colesterol?
Elegir bien es sumar vida

Kéfir, colesterol y triglicéridos: ¿tiene efecto sobre ambos?
Cuando hablamos de kéfir colesterol y triglicéridos, conviene dejar claro que estamos hablando de parámetros distintos. El colesterol es una sustancia que circula transportada por lipoproteínas como LDL y HDL, mientras que los triglicéridos son otro tipo de grasa en la sangre que sirve principalmente como reserva energética. Ambos aparecen en un perfil lipídico, pero no significan lo mismo ni necesariamente responden igual a una intervención dietética.
Por eso, aunque un alimento produjera cambios en los triglicéridos, no podríamos asumir automáticamente que también reduce el colesterol LDL, y viceversa. En el caso del kéfir, la evidencia clínica disponible hasta ahora no muestra un efecto consistente sobre ninguno de estos parámetros cuando se analizan conjuntamente los ensayos aleatorizados.
No está demostrado de forma consistente que el kéfir reduzca el colesterol LDL

Tabla comparativa: qué mirar en un kéfir si tienes colesterol alto
Si tienes el colesterol alto, no conviene fijarse únicamente en que el producto sea kéfir.
La etiqueta nutricional puede ayudarte a comparar opciones y elegir la que mejor encaje dentro de una alimentación orientada a controlar el colesterol.
| Aspecto | Qué mirar | Por qué importa |
|---|---|---|
| Grasas saturadas | g por 100 g | Un consumo elevado de grasas saturadas puede aumentar el colesterol LDL |
| Grasa total | g por 100 g | Permite diferenciar mejor entre kéfir entero, semidesnatado o desnatado |
| Azúcar añadido | Lista de ingredientes y tabla nutricional | Ayuda a valorar la calidad global del producto y evitar versiones excesivamente azucaradas |
| Proteína | g por 100 g | Aporta información sobre el valor nutricional y facilita comparar productos |
| Cantidad | Ración habitual que consumes | La cantidad real determina cuánta grasa, azúcar y energía terminas consumiendo |
| Tipo de leche | Vaca, cabra u otra | Puede modificar la composición de grasa, proteínas, sabor y textura del kéfir |
| Fermentos | Cultivos o microorganismos utilizados | No todos los kéfires contienen exactamente los mismos microorganismos ni se elaboran del mismo modo |
Importante: ningún dato aislado convierte a un kéfir en un producto capaz de bajar el colesterol por sí solo.
Si tienes colesterol alto, conviene valorar especialmente las grasas saturadas, el azúcar añadido, la cantidad consumida y el conjunto de tu alimentación.


